Adiós(es)
Entonces era esto.
Llegar al punto cero, que no es de partida, y no es de llegada.
Abrir el cuaderno.
Terminar las letras, los puntos, los principios, las dudas.
Acomodar los recuerdos en cajas, etiquetarlos, guardarlos.
Olvidar.
Ver llegar al pelotón.
Contar por uno los personajes, a los muertos, a los no salvados.
Levantar la mano.
Decir para siempre, despedirse, concluir lo que había terminado.
Morir.
Y por última vez separarnos.
Sin tragedias, sin traumas. En octubre, al final de un octubre.
No más incoherencias.
Dejar este fragemento como el último post. Concluir este blog.
Plurarizar el adiós.
¿Me sigues?